lunes, 9 de junio de 2014

La pasión futbolera


“Un mexicano adicto al futbol es, entre otras cosas, un masoquista que colecciona agravios, jueves de dolor para los que no hay domingos de resurrección”.
   Juan Villoro      

El primer Mundial de futbol que viví fue el de Italia 90. México no participó debido a un penosísimo asunto con “cachirules” (se falsificaron actas de nacimiento de jugadores de categorías menores). El Mundial de 1986 fue aquí en México, pero sólo recuerdo el contexto (El equipo tricolor tiene mucho corazón y en la cancha lo demostrará…, México 86 un mundo unido por un balón, el Pique, la Chiquitibum), no recuerdo haber visto algún partido. No presencié aquel partido en el que Maradona, hizo el mejor gol de la historia y el más tramposo.


El primer partido de ese Mundial del 90, fue un Argentina vs Camerún, donde los africanos sorprendieron al mundo; además de patear a diestra y siniestra a Diego. Lo recuerdo muy bien porque ese día cumplió años mi papá, y mientras se llevaba a cabo el juego, aspirábamos su recámara. Recuerdo haber visto muchos juegos. La final, en el cumpleaños de un amigo de mi hermano.

De hecho, debo confesar que antes de ese Mundial no recuerdo haber visto algún partido de futbol.

Los dos Mundiales anteriores (2006, 2010) Argentina nos ha echado del campeonato. Ha sido el verdugo, de un pueblo que sueña maldiciendo, que ofende a su equipo mientras espera el milagro. Al final, jugamos como nunca, perdimos como siempre. En esta ocasión, en caso de que pasáramos a octavos de final, no será la albiceleste la culpable de enterrar el anhelo del pueblo mexica.

Aun así, me gustaría que fuera Argentina quien gane el Mundial. Que Messi se corone campeón en la tierra del arrogante Pelé. A ver qué dicen Españoles y Alemanes.

Poniéndome optimista, soñador jjajajajaa, pienso que si le ganamos la medalla olímpica a Brasil en Londres (con Neymar, Marcelo y otros), podemos sacarle un empate. Todo puede pasar. Uruguay calificó en repechaje en Sudáfrica y llegó a semifinales.