miércoles, 8 de julio de 2020

no soy poeta

Yo no soy poeta
pero escribo versos
palabras me llegan
saldrán de otros tiempos:
de mis represiones
de mis sueños muertos
sabrá dios de dónde
mas llegan risueños.

Los versos se apilan
se cuadran al metro
y aunque sineréticos
se acoplan con tiento
al decir aquello
que me cala dentro
que me pone alegre
o me duele feo.

No busco un estilo
lo que sale es neto
no hay poses fingidas
en mis pensamientos
porque si se escribe
hay que ser sincero
o no escribir nada
esto no es un juego.

viernes, 3 de julio de 2020

Soneto sobre una pinta en un callejón



Tu nombre junto al mío entrelazado
a la vista de todos los transeuntes
caminan con su prisa, indiferentes
a las pintas de un cursi enamorado.

Sé que te habrá gustado lo que sientes,
lo viste y sé que no te ha molestado,
mi gesto absurdo aunque esto había acabado
mis sentimientos siguen tan latentes.

Es una estupidez, yo me doy cuenta,
pero me alegra te causara gracia,
estaba ebrio y me sentía dichoso.

Es sólo la esperanza que me alienta,
sé qué puede acarrearme tal audacia
romperme el alma "así" al fondo de un foso.


martes, 30 de junio de 2020

más versos para ella

Dices que eres mala
yo te veo bien buena
no seas mentirosa
eres toda tierna.
Esa mascarada
 no hay quien te la crea
no tienes la cara
ni menos las tretas
de una chica mala
las que sólo juegan
y que se divierten
causándote penas.
Yo ya te conozco
ya vi tu belleza
la que hábil escondes
pero a mí me enseñas,
aquella que incluye
comida en tu mesa
más risa en tu cama
compartir tus penas
besos entre copas
charla que no cesa.
Dices que eres mala.
Yo sé que eres buena.



Qué es este malestar que me acongoja
¿será un retortijón o es mal de amores?
del primero lo peor son los olores
del segundo que la vida se te afloja.
¿Es que mi corazón no es más que una hoja?
donde escribió su nombre una belleza
parece fácil, es toda una proeza,
no me impresiona una mina que resalta
ni un gran escote si cerebro le falta:
son sus palabras las que me dan certeza.


sábado, 27 de junio de 2020

la sonrisa de mi madre

He escrito en más de una ocasión sobre los desencuentros que he tenido con mi madre a lo largo de mi vida. He escrito sobre mis frustraciones, sobre malas experiencias y sobre no sé cuántas cosas más. Alguna vez he pensado que no debería hacerlo, pero creo que son mis cosas; es lo que me duele, lo que me ha hecho llegar hasta el apesadumbrado lugar en el que se encuentra mi alma. Es, como me di cuenta un día, mi asunto pendiente.

Estos últimos meses he convivido con ella mucho más de lo que quizá ambos hubiéramos imaginado alguna vez. Yo soy el que está aquí, el que vive con ellos. Y aunque somos tan diferentes creo que nunca nos ha costado trabajo hablar, y yo he aprendido a callarme cuando no vale la pena decir las "grandiosas" cosas que me pasan por la cabeza.

Pero bueno, el asunto es que a pesar de ser yo quien estaba con ella mañana y noche, quien junto a mi padre la atiende y la procura, notaba muchas veces, cuando ella me miraba, un dejo de desprecio en la forma en que me veía, como recriminándome eso que nunca fui y eso que nunca seré, o pensando en no sé qué más que la hacía mirarme de esa fea forma. Es doloroso mirarte en unos ojos que te ven así. Mucho más después de lo que he contado. Mucho más siendo tu madre quien lo hace.

No sé qué habrá cambiado, no sé de qué forma me habrá perdonado, se habrá perdonado ella, o haya visto algo distinto luego de creer haber estado a las puertas de la muerte. Pero de unas semanas para acá, cuando nuestros ojos se encuentran siempre nos sonreímos, compartimos un instante de paz, de calma, de saber que no necesitamos decirnos nada para estar en paz. O así lo siento yo.

Supongo que fue ella quien me regaló esa lindísima sonrisa un día, sorprendiéndome. Después, la hemos hecho habitual. Es como una forma de decirnos te quiero.

Lo demás no es lo de menos, pero debo hacerme cargo yo.

jueves, 25 de junio de 2020

deseos

Voy a volver por ti querida mía
un día cualquiera con un sol lindo,
voy a volver mirándote sincero
quizá con más amor acumulado.

Voy a volver con las manos dispuestas
con más para ofrecer que mis caricias
con planes y sonrisas y un futuro
con todo lo que aún nos merecemos.

Porque a pesar de nuestro lado oscuro
de nuestra mierda basta y escondida,
tenemos luz que fluye sin barreras
cuando ciertos copulan nuestros ojos.

Podemos ser felices amor mío
en este absurdo mundo desalmado
dejando que la vida nos sorprenda
lamiéndonos pacientes las heridas.

viernes, 19 de junio de 2020

Jarabe de vida

Y sí, ya había postergado bastante el tecleo de agradecimiento a Pau, de hecho, debo decir que lo había olvidado completamente. Volvió a pasar, debido al influjo que ha tenido la presencia de Lili en mi vida, para bien y para mal. Mi musa, le dije más de una vez. No creo estar tan errado. Pero antes de que me vuelva a perder en su presencia iré al asunto que iba a tratar.

Recuerdo que fue un suceso la aparición de La flaca en la programación de la radio, que todos cantábamos el pegajoso estribillo. Y quién no daría lo que fuera por el beso de cierta flaca hechicera. Luego, ese seductor Lado oscuro: no me sonrojo si te digo que te quiero (y regresa Lili, y es verdad, no me sonrojo, y miro sus ojos al decirlo, porque es verdad por partida doble). Así que compré mi CD y descubrí maravillado todos los demás temas que acompañaban esas dos canciones. Desde la identificación, mucho mayor posteriormente, de No suelo compararme, la reconfortante y esperanzadora Grita, hasta esa preciada Dueño de mi silencio (debí poner más atención) o Desamor, que te regresa a dolores pasados por una quizá mal etiquetada ingrata.

No sé cuánto tiempo pasó para que Depende llegara, para comprobar que este grupo me parecía fantástico. Y con ella llegó Agua, que para un individuo tan cobarde y enamoradizo como yo, resultó de un agridulce espectacular. Cursaba todavía la escuela preparatoria y tenía una hermosa compañera a la que cantarle aquellos versos: como quieres ser mi amiga, si por ti daría la vida. Ahí estaba el agua pero tenía dueño.

Y bueno, las canciones de "Jarabe de palo" me han acompañado a lo largo de los años que siguieron. Las he cantado mucho. No he revisado recientemente, pero hace años no había versiones de casi ninguna en karaoke, y saben que adoro el karaoke, jajajaja. Hace algunos años cuando le comencé a compartir a Gil mi música, salieron mis viejos discos, que de inmediato fueron de su total agrado. Y ahora cantamos juntos.

Pau logró lo que se supone es lo que deseamos todos, la trascendencia. La inmortalidad. 

Pienso que la manera tan valiente en que enfrentó los últimos años de su vida merece toda la admiración. La mía la tiene, sumada a toda la que ya tenía por sus sinceras y emotivas letras. 

Seguiremos cantando sus canciones hasta que a nosotros nos llegue la hora.



jueves, 18 de junio de 2020

más versos para ella

No tuve miedo (bueno, me lo aguanté, porque sí tuve).
Y me entregué a ti sin red protectora,
porque sólo se debe amar dándolo todo,
y cuando todo es tan bello...
de otro modo, ¿para qué hacerlo vida mía?

¿Nos jugaron los instintos una broma?
¿Eran sólo una ilusión mis sentimientos?
¿Y los tuyos amor mío?
¿De dónde te salió tanta cursilería?
Esa Lili tan romántica que no se reconocía,
que nunca se había visto así, y que me hizo tan feliz,
¿de dónde provino?
¿A dónde se fue todo?

Quizá sólo sean preguntas de inservible respuesta.



Un Caravaggio grafiteado,
la loca más bella de la cuadra;
su cuerpo tan lindo tan perfecto,
mujer con las alas desplegadas.
La ingenua niña que aún confía,
a la que ruboriza mi mirada,
la que sueña despierta sin dudarlo:
dijo hola y activó la magia.
Mi niña dulce, mujer tan fuerte,
mi artista convertida en fotógrafa.



Soy el niño llorón que anhela tu cariño
soy el loco que grita en el monte que te ama.
Soy el árbol torcido que espera te columpies
soy la rosa marchita deseando le eches agua.
Soy el río deseoso de mojar tu cuerpo
soy el viento que roza tus piernas cuando pasas.
Soy la risa en tu risa cuando ríes demasiado
soy con quien te sonrojas, el que te mira el alma.
Soy el hombre que espera verte como envejeces
soy el hombre que sabes te hará a diario la cama,
y lavará los trastes entre algunas caricias,
y entre risas y besos te quitará las bragas.
Soy aquel que te mira como vil pervertido
a punto del babeo mientras mira tus nalgas.
El que ama lo que eres, el que te acepta toda:
tu genio, tu cigarro, tus rabietas, tu calma.
Soy tu Gil vida mía, bien lo sabes de sobra
quien tu felicidad desea, el hombre que te ama.

martes, 16 de junio de 2020

un agrio día de junio

Sentí unas ganas tan grandes de escribirle algo a Pau Donés. Ese deseo inmenso por sentarme y teclear eso que seguro saldría, esas pequeñas letras en las que le quieres agradecer a alguien tan lejano todos los momentos en lo que te acompañó. Pero se me atravesó el asunto de Lili, y mi pequeña cabecita vivió dándole vueltas a la absurda situación; la mira y la remira desde todos los ángulos, regresa a los de mayor esperanza o a los más lúgubres, eso que pareciera que masoquistamente me gusta revisitar. 

Como mal habitante de este principio de siglo reviso mi celular por las mañanas, lleno de morbo; con mi vanidad esperanzada y mi curiosidad a tope. El facebook se abre y veo la devastadora noticia: ha muerto Pau Donés. Espero a que sea hora para llamar a Lili, y le suelto la noticia, ahora soy yo el ave de las malas nuevas (alas negras, palabras negras). Charlamos lo indispensable, que nunca es suficiente, y le deseamos un buen descanso. Nos despedimos. Minutos después me entero que ambos estuvimos en ese último concierto de Jarabe en Metepec.

He vuelto a comprobar que no existe la experiencia en el amor, como cantara algún día el Príncipe, y que a pesar de los años de terapia mi ego me continúa dominando, pareciera que sin demasiado esfuerzo. La misma costumbre facebuquera me invita a postear una canción del héroe fallecido, no es casualidad que escoja "Dueño de mi silencio", sé perfectamente que pude ahorrarle varios disgustos a mi amada de haber podido hacerlo. 

Es tanto el malestar en mi conciencia, más mis culpas mal encarnadas; extraño demasiado las palabras de mi compañía ineludible de los últimos dos meses y medio, mi "werita"; extraño todos los mensajes y llamadas a cualquier hora del día, que me desaparezca el ceño fruncido unos momentos. No puedo dejar de pensarla, no puedo dejar de culparme. Y claro, olvidé las letras de reconocimiento para ese genial músico.

Los días me darán respuesta, el tiempo hará su incansable labor, seguiré escuchando a Jarabe de Palo, y, aunque sea a regañadientes tendré que ser el dueño de mi silencio, al menos por unos días.





lunes, 15 de junio de 2020

más divagues

Debe ser complicadísimo buscar crear algo nuevo o tratar de hacer algo más de lo que tanto has hecho, cuando te has instalado en una muy redituable zona de confort.

¿Cómo para qué le mueves si haciendo eso que has hecho otros cientos de veces te estás forrando?

Digo, si te ha tocado la suerte de ser el elegido por el hampa del arte y ser unos de los hampartistas de moda, pues qué más, a maquilar y a cobrar, que sólo hablarán mal de ti los envidiosos.



sábado, 13 de junio de 2020

versos para ella

Dame tus risas querida mía
alegra mi parco rostro.
Dame tus sueños hermosa mujer
déjame regarlos de esperanza.
Compárteme tus lágrimas
como la primera vez
cuando me dejaste ver tus heridas
bendiciéndome con tu confianza.
Déjame amarte.
Déjame construir mi vida a tu lado.
Déjame mostrarte que el amor existe.



Las palabras dichas
la charla y los besos
el vino que fluye
amor construyendo.
Tu mirada clara
mis ojos serenos
las cartas sin trucos
nuestros besos tiernos.
Mis manos te abrazan
veneran tu cuerpo
tú no me rechazas
me dices te quiero:
con tu risa franca
y tus ojos tiernos.
Yo te digo todo
lo que traigo dentro
lo que me tortura
la mierda que llevo.
Y al final nos vamos
tranquilo me quedo
lleno de esperanza,
conmigo te tengo.



Te ofrezco mi silencio como mi amor más puro
quizá el más transparente que te pudiera dar.
Te ofrezco mi silencio deseando estés radiante
sin que los días te agobien con su mediocridad.

Me quedaré callado, no dudes que te amo
ni dudes que te pienso cada día un poco más;
no dudes de mis versos ni dudes de mis manos,
ni dudes de mis ojos que tanto te dirán.

Espero que me pienses al menos un poquito
y que tengas presentes "esos" besos de amar;
con besos o silencio te grito que te amo,
sabes que soy sincero, no lo debes dudar.

Te ofrezco mi silencio muriendo por hablarte
te ofrezco mis palabras para la eternidad.



y de repente volví a escribirte
me golpeó un tropel de versos cargando tu nombre
versos esperanzados
versos tristes
versos llenos de ti.
será que la seguridad de un temerario parasiempre eclipsó los versos
qué más decirte, además de otro "te amo"
no por cotidiano menos sincero:
qué escribir si todo estaba ya dicho.
Siento que esta pausa nos fortalecerá
que pondrá cemento sobre nuestro cariño
volviéndolo invencible
que el amor se hará fuerte
que seremos más felices.

Aunque en realidad no sé nada.

martes, 9 de junio de 2020

celebrando

Este humilde blog está de celebración
dispuesto a sacar tequilas y botellas de ron,
para brindar con amigos antiguos y nuevos,
desde algunos continentes, personas del mundo entero.


Pues sí, resulta que en medio de la pandemia yo celebro en mi rincón de letras. Porque tendemos a poner atención cuando se llega a ciertos números, y en este mes se han conjuntado varios que son significativos.

A fines de mes el blog cumplirá siete años ininterrumpidos, aspecto del que estoy más orgulloso. Haber seguido escribiendo y publicando a pesar de todo, intentando ser constante al menos en esto. 

Según el contador de visitas el blog superó las 100, 000, que en realidad no son tantas para los años, pero el número está ahí.

Y esta es la entrada número 600. Eso es lindo y satisfactorio. 600 entradas en siete años.

Aunque más allá de los números, lo más importante son los amigos encontrados, los nuevos y los reencontrados. Toda la gente que se ha tomado la molestia de decirme que le gusta lo que escribo, dejando aquí, en Google o en Facebook un comentario, o diciéndomelo de otra manera. 

Lo celebro porque me pone contento.


jueves, 4 de junio de 2020

Arte


Me ha encantado leer este fragmento de "Comer, rezar, amar", una lectura sorprendente en muchos sentidos. Sobre todo en lo que se refiere a la búsqueda personal. Pero supongo que de eso hablaré luego.

Me hace pensar en mi familia, los tíos,  primos y sobrinos, en Gil; con los que tanto he convivido los últimos años, las personas con las que de la nada se puede vivir la fiesta más maravillosa: jugando, riendo, comiendo, bebiendo, y claro, chismeando.

Son ese puñado de familia con la que se hace magia, son esas personas con las que soy feliz.

Aunque debo decir que al leer éstas líneas tan emotivas en quien primero pensé fue en Liliana, y en esa magia suya para hacer exactamente eso, preparar un banquete con un puñado de ingredientes.

Teniendo esto, qué más se puede pedir.

sábado, 30 de mayo de 2020

No sé si en algún momento Jackson Pollock cobró cierta notoriedad o si el haber conocido su nombre hasta ese momento únicamente se debe a mi gran ignorancia. Porque aunque sus bodrios se venden en miles de dolares su nombre no comparte popularidad con Dalí, Picassso o Van Gogh. La cosa es que en ese momento en que conocí su nombre y vi las cosas que hacía, ver sus supuestas obras me causó una cierta repulsión: ¿es en serio que el encargado de aventar pintura en estos lienzos es famoso?, ¿en verdad consideran una obra de arte estos adefesios que pudo haber hecho cualquier niño sin ninguna noción de pintura? La respuesta era sí, y además, que mi ignorancia era todavía mayor a lo que yo pensaba, o eso querían hacerme creer.

Y recuerdo también ciertos días en el taller de pintura al que acudía después de clases para relajarme dejar libre un rato mi vanidad, que por alguna razón, casi todos los asistentes comenzaron a aventar pintura a los lienzos, totalmente extasiados, como si estuvieran creando cierta maravillosa obra de arte. No lo podía entender. Nunca lo podré entender.

Y alguna vez lo externé en alguna plática con alcohol por medio. Son bastantes años de no poder creer que se crea que es arte lo que no lo es, lo que no hay manera que lo sea. Alguien muy cercano a mí dijo que lo que Pollock había hecho era arte simplemente porque eso (esa mierda) no lo había hecho nadie antes. ¿Es en serio? pensé incrédulo.

Y la verdad es que sólo contaba con mi pequeña opinión, con mis creencias más o menos verosímiles, pero sólo con eso.


lunes, 25 de mayo de 2020

Juegos poéticos

El divertido juego en el foro literario Ultraversal, donde aprendí a escribir versos, con mi entrañable Gavrí Akhenazi y mis amigas Carmen Jiménez e Idella Esteve.

Como buen metiche me colé al festín verbal:


Idella

Elige bien tus palabras,
no respondo de mí misma,
está mi espíritu en cisma
entre ilusiones y enojos.
Tengo ya los iris rojos
y ardientes de tanta sal
por un "love" accidental
que me hechizó con su arrobo.
Era más que un "love" un lobo
que encontré para mi mal.

Y no quiero responder
porque ya tuve bastante
demencia en aquel instante,
antes de mi otoñecer.
Ni quiero desfallecer
al calor de tu mirada;
aquí no ha pasado nada
que no pueda remediarse.
No hay por qué desmelenarse,
la locura está acabada.

Gavrí

No me gusta hablar de amores
porque tengo que inventar
que no soy del lupanar
y que adoro los rubores.
Hablar de ramos de flores,
de muchas cosas bonitas
y escuchar las musiquitas
del violín del corazón.
Se rebela mi razón:
en amor, todo son cuitas.

A veces, nos confundimos,
pensamos: "Esto es eterno"
y de eternidad a infierno
nos timan todos los timos.
Jubilosos nos hundimos
en aventuras extrañas
donde apuran las arañas
a envolvernos la quimera.
Por ansiar paz duradera
nos devoran las entrañas.

Idella

Una vez fui enamorada
a quien cegaron con rosas,
bombones y muchas cosas
para tenerla alelada.
Me viene bien la payada
a fin de sacar la espina
que tengo como inquilina
desde aquel tiempo nefasto,
a ver si voy dando abasto
a subir mi adrenalina.

Este hundimiento que siento
no ha de ser eternidad
pues he llegado a una edad
donde no hay abatimiento.
Acabó mi embobamiento,
tengo mis 69
-aunque el sexo no me mueve-
que me hacen ser comedida
a esta altura de mi vida
ante la pasión aleve.

Carmen

Es tan penoso opinar
sobre cuestiones de amor
si se recuerda el dolor
con que suelen acabar
quereres que al comenzar
abren las puertas del cielo…
Pues amar es un anhelo
que promete el infinito,
pero porta un meteorito
de estalactitas de hielo.

Gavrí

Ay, la pasión, la pasión,
la que juega a la metralla,
y nos corta con cizalla
las capas del corazón.
Nunca he sido remolón
en asunto de polleras
ni flaco de entendederas
cuando alguien me tira un galgo.
No me va jugar de hidalgo
al bajar la cremallera.

Mi perdición, las mujeres...
eso sí, tengo mis gustos;
después de unos cuantos sustos
sé cómo hacer los deberes.
Y entendí que mis placeres
adquieren un derrotero
más fecundo y más sincero
si dejo volar la mente.
La mujer inteligente
me despendola el te quiero.

Idella

Si el amor trae un meteorito
de estalactitas de hielo,
le contrapongo el deshielo*
amén de un cortocircuito.
Es en el cielo diablito
que se empeña en armar guerra
y a causar dolor se aferra
para divertirse un poco.
El amor es como un loco,
es averno, cielo y tierra.


En los asuntos de amor
la mente que vuela es buena,
anclándose se envenena
o se quema en el ardor.
Pienso que es mucho mejor
no tener que controlarse,
para qué hay que limitarse
a bajar la cremallera;
no es óbice la pollera
si uno pretende excitarse.

Pero ¡mira tú qué cosas
a estas horas se me ocurren!
Por la mente me discurren
unas ideas fogosas,
unas ansias abundosas
de sentir dulces placeres
no punzantes alfileres
que me pincharon la vida.
Quiero dar la bienvenida
a amantes amaneceres.

Gavrí

La vida, con su abundancia,
propone un ancho abanico,
insulso a veces o rico
en lo que reclama el ansia.
Luego, tomada la instancia
de vivir como se quiere,
con la experiencia se adquiere
una cierta indiferencia.
Vivir se vuelve una ciencia
por más que el amor prospere.

Todo se mira distinto
porque se pesa y se mide
con los ojos del que pide
moderación al instinto.
En el propio laberinto
se enreda el hilo que guía,
y se alza en su carestía
lo proyectado en los sueños.
Para vivir sin diseños
es que existe la utopía.

Idella

Una vida de pareja
puede matar los amores
cuando no todo son flores
y se presenta la queja.
La convivencia es compleja
cuando ya, en última instancia,
solo existe tolerancia
donde antes hubo amor,
aunque puede ser peor
usar la beligerancia.

Se ponen paños calientes
y un poquito de dulzura
para calmar esa agrura
de corazones dolientes.
No son dos indiferentes
que acaban de presentarse,
y pretenden afanarse
para encontrar una vía
donde acabe la agonía
que los lleve a divorciarse.

Carmen

La utopía, bello nombre
diseñado por un sueño
que ha de quedarse pequeño
mientras no se apreste el hombre,
con su renuncia o su empeño,
a cambiar la realidad.
No basta oir la beldad
de los cantos de sirena
hay que bajarse a la arena
a la hora de la verdad.

Idella

Allá, donde la utopía,
no se admiten inmigrantes
y todos sus habitantes
cuidan de su geografía.
Pecan de gran cobardía
amparándose en un sueño
que aunque bonito es pequeño,
escapan de realidades
y cuando ven las verdades
las tratan con gran desdeño.

Carmen

Allá y en mi tierra hidalga
cuecen habas en puchero
"lo mío para mi quiero
salga el sol por donde salga
y que mi argumento valga
con razón o sin razón" .
Mas volviendo a esa pasión…
a las razones es ciega,
y su premisa navega*
por los mares de Ilusión.*

Igual son ciegos son los ojos
cuando la pasión los cierra.
Quién sabe si el cuerpo yerra
cuando se postra de hinojos
ante los destellos rojos
del fuego que lo consume.
Quién de ignorarlo presume
si promete despertar
tan fieras ganas de amar
aunque la razón lo inhume.

Gavrí

Donde no se cuecen habas
morirá el pueblo de hambre
que aunque el chisme dé calambre
siempre existen malas babas.
Las lenguas no encuentran trabas
en ninguna geografía
para endilgarle a una tía
algún asunto feroz.
Cuando el amor da una coz,
en la plaza, algarabía.

Y a veces, los sentimientos
se desdibujan, disecan,
como cáscaras se ahuecan
hueros de renacimientos.
Vuelven grotescos intentos
aquella emoción antigua,
más árida, más exigua,
como un walking dead perdido
ni comido ni dormido
que la muerte no apacigua.

¿Nos salvará un sucedáneo,
un placebo de trinchera,
la boca camandulera
de algún amor momentáneo?
O seremos el foráneo
sobre cualquier territorio
siempre en plan exploratorio,
toco y me voy, cero lola.*
Más que amante una cabriola
sin amor, solo jolgorio.

Idella

No hay sucedáneo que pueda
con el sabor genuino,
no es el mosto como el vino
y no todo el barro es greda.
Una duda que me queda
es, si llega la ocasión,
o dar gusto a la emoción
y entregarse a la locura
o ser monja de clausura
que evita el acelerón.

Y hablando de la utopía,
que es un tema que me place,
utópico es el enlace
del amor con la alegría
cuando hay tanto de agonía
como momentos felices.
No todo es comer perdices,
como terminan los cuentos,
cuando precisas de ungüentos
para cerrar cicatrices.

Gilo

Yo pienso que del amor
cualquiera puede escribir
pues basta con recibir
la cosquilla de un primor.
La espina del desamor
también te puede alentar
a ponerte a argumentar
sobre tristezas y penas
de aquellas de cortar venas
para aquel amor borrar.

Carmen

Tal vez Idella prefiera
contigo el menage a "truá",
Gildardo. Jugar al guá,
no niego que me cupiera
si me tornara soltera,
que no es óbice la edad
para que la soledad
haga de su capa un sayo.
Pierdo la rima, me callo, *
jugad, muchachos, jugad.

Gilo

¿Lo del menage es un trío?
Suena muy emocionante,
para muchos excitante;
mas te juro no es lo mío.
Caramba, yo desvarío
en los brazos de una dama
que me permita en su cama
retozar sin refrenarme,
con riesgo de enamorarme
al terminar nuestra trama.

Idella

Esto, que empezó en un trío,
se ha convertido en cuarteto
entro en pánico completo
por tan grande desafío.
Se forma en mí un desvarío
que apela al abracadabra
porque no encuentro palabra
que me ayude a competir.
Estoy lerda en el decir
y más loca que una cabra.

Gavrí

Se solucionó sencillo
hacer el 69
ya que otro galán se atreve
al "mira que aquí te pillo".
Ya ninguno es un chiquillo,
todos llevamos mochila,
cuando no una retahila
de sinsabores en duelo.
Reírse, el mejor consuelo
que a tanta pena deshila.

En mi haber: cuatro divorcios,
dos veces viudo, un harén
que desdeño (en mi desdén
por las juntas de consorcios).
-¡Que mierda esta rima en "orcios",   
hago aquí la salvedad-.
Decía, que ya a esta edad,
estoy pasado de orgía
por eso busco a porfía
aprender serenidad.

Aunque confieso, señores,
que es más difícil que el turco
y que porfiando en el surco
me va genial en amores.
Será que los sinsabores
también son una aventura
que brota con toda holgura
en el terreno propicio.
Ya sé que lo mío es vicio.
Disculpen mi catadura.

Carmen

Por Dios, Gavrí, qué locuras
te pasan por la cabeza,
¿cachetes a estas alturas
a dos señoras maduras?
Calla, calla ni lo nombres,
qué cosas teneis los hombres
puestos a fantasear,
¿no es más dulce regalar
requiebros en el oído
que nos privan del sentido
y nos preparan a amar?

Gavrí

Yo soy de poco requiebro,
me cuesta zalameriar
porque tiendo a conversar
cerebro contra cerebro.
Laberinto que atenebro,
-mucho monstruo y cucaracha-,
mi mente es una covacha
fugada de un cristal roto.
Sapiosexual, nombre ignoto:
mucho seso, poca facha.

Idella

Para el menaje "la Idella"
ya tiene el de la cocina,
sus guisos son cosa fina
¡no te digo la paella!
Si te saca la botella
de un buen Ribera y jamón
en el plato, con melón,
no se precisará el sexo:
el goce entrará en el plexo
camino del corazón.


Aunque somos avezados
en los lances del amor
creo que es mucho mejor
continuar ilusionados.
Que no hay vicios ni pecados
al llegar a cierta edad
en dejar la frialdad
y sentirse calentitos,
ya no somos angelitos
ni buscamos castidad.

Pero si digo verdad
y si me dan a escoger
quiero yo en mi atardecer
un hombre de calidad.
Con belleza o fealdad
quiero que mire de frente,
que tenga llena la mente
y que amenice mis horas
nocturnas, y en las auroras,
su palabra inteligente.

Gavrí

Vivimos tiempos vacíos
de acción y de pensamiento,
solo habitar el momento,
solo compartir hastíos.
Un tiempo en que los impíos
medran bien, no dan la mano
y el prójimo no es hermano
sino un estorbo en la vida.
Con la historia ya perdida
sin amor ni ser humano.

Se secan los sentimientos,
la palabra se licúa,
y concertina de púa
se vuelven los pensamientos.
Ya no quedan más intentos
para hablar de algún valor
ni siquiera del dolor
que nos recibe gustoso.
Perdón por no estar jocoso.
Hoy no juego a ganador.

Luego pienso que he arribado
con las velas mal zurcidas
a sirenas prometidas
y su canto me ha estafado.
El puerto no es el soñado,
está tan lleno de nada
que su propia tufarada
quema el árbol y el cangrejo.
Su borroneado bosquejo
es una postal manchada.

Carmen

Miras con ojos cansados
todo cuanto te rodea.
Algunos, ¿equivocados?,
amamos sin ser amados,
y contra viento y marea
porfiamos en la pelea
de convertir agua en vino.
Parece ser nuestro sino
ir a buscar manantiales,
sin celebrar esponsales
con cada flor del camino.

Y al regresar a aquel puerto
por el que hizamos las velas,
tan mal zurzidas sus telas,
con tal semblante de muerto,
cómo encajar en un huerto
de florida primavera
si somos una quimera
que solo cabe en el sueño
de un empecinado empeño
donde nadie nos espera.

Gilo

Idella lleva razón
que la fiesta sea en la mesa
y un tequila con presteza
sacaré de mi cajón.
La rubia tiene sazón
debe armar "buenos venenos"
platos que nos dejen plenos
la panza y el corazón,
pues ya dicen con razón:
las penas con pan son menos.

Idella a Gavrí

Para borrar los vacíos
habrá que llenar el tiempo
sin que sea un contratiempo
el navegar por los ríos.
Sordos a los griteríos
y los cantos de sirenas
enterrando en las arenas
toda la mierda del mundo
y que de este asco profundo
nos crezcan las azucenas.

No está la guerra perdida
contra los actos impíos
son nuestros los desafíos
para mejorar la vida.
No está la historia perdida
si caminamos unidos,
no seremos los vencidos
ni infructuosa la batalla
si nuestra boca no calla
la palabra con balidos.

Y llegaremos a un puerto
con las velas ya dispuestas,
con cañones y ballestas
que maten el desconcierto.
Quedarán al descubierto
los malditos insolentes
derribaremos, valientes,
a la casta de villanos
comprometiendo las manos,
y seremos concluyentes.
Idella a Carmen

¿Dónde queda la ilusión
si nos sentimos cansados?
Hay que estar ilusionados,
hay que alzar el pabellón.
Hay que poner corazón
para lograr nuestro empeño
que no sea sólo un sueño
que transcurra por la mente,
hay que luchar el presente
por un futuro halagüeño.

Idella a Gilo

De buen guisar tengo fama,
te lo puedo asegurar
y lo voy a demostrar:
del fogón soy la madama.
Soy más buena que en la cama
y levanto más pasiones.
Mis salsas son bendiciones
que se ingieren por la boca
y una alegría provoca
que incita a cantar canciones.