sábado, 14 de enero de 2017

Más descubrimientos


Hablaba sobre mis descubrimientos personales. Me vino a la mente que otra cosa que uno descubre al crecer y que también creo que permanecía dormida dentro nuestro son las parafilias y gustos sexuales. Antes de tener relaciones sexuales uno no sabe cuál será su posición amatoria favorita o cuáles serán sus gustos sexuales; si podrá hacer caso a Luisa Cortez y aprenderá a lamer un clítoris o si deseará que su pareja tome un látigo y le dé unos buenos azotes, arañazos o mordidas. Esas también son cosas que uno va descubriendo mientras crece, si es que coge, claro está.

Si ustedes pensaban que iba yo a hacer un listado detallado de mis parafilias, lamento informarles que no será así. Que un sentido de la corrección social más que el pudor me invita a no hacerlo, me dice, a brincos para que lo vea, que eso no se debe hacer. Además podría interpretarse como una invitación para alguna chica que tuviera las mismas inclinaciones o que decidiera que eso es algo de lo que le gustaría probar. Y como aparte vuela en el aire el mito de que los que escribimos (bien) somos extraordinarios amantes, sería poner demasiada carne en el asador de los deseos prohibidos.

Aunque los viejos lectores saben que soy fan del cunnilingus, y dicen las buenas lenguas que la mía es una de ellas, jajajajaja.