miércoles, 12 de abril de 2017

de cosas inútiles...

 
¿Tiene alguna utilidad en este mundo ser una persona sensible? ¿Sirve de algo? Si quitamos los argumentos bañados de optimismo idiota no creo que queden razones para responder que sí. ¿Y ser demasiado sensible? Pues sirve de mucho menos. Si ser sensible casi no sirve de nada, serlo mucho es perder ese casi y dejarlo en nada. Y quizá dejarlo incluso en negativos.

En todo caso servirá para ser fuente de mofas y choteos. Ese que llora por todo, ahora por qué llorará. Conmoverte casi por cualquier cosa y recibir un nudo en la garganta y llenar tus ojos de lágrimas y sentir como se escapa tu voz para dar paso a una gutural y horrible patética expresión no es algo agradable.

Sentir profundo, sentir muy dentro, sentir cualquier cosa, ¿qué puto sentido tiene? Sólo se hace daño uno al sentir de más.

Bueno, el otro día lloré como una magdalena leyendo Juego de tronos. Así de jodido estoy.