martes, 15 de marzo de 2016

Hurgando en los recuerdos


Intento recordar cierta historia de mi pasado y me cuesta trabajo. Es ciertamente una anécdota dolorosa, me dolió en su momento y me duele ahora a tantos años de distancia. Sé lo que pasó, aunque no sé por qué, no lo recuerdo. Construyo mis hipótesis basado en mi precaria objetividad, como todos, como a los que nos han herido el alma más de una vez. Recuerdo eso que pasó pero no puedo evocar la historia completa, no consigo armar en mi cabeza cómo se sucedieron los acontecimientos. No sé si es el tiempo que todo cura o todo oculta, pero hay un filtro que no me deja ver qué cosas pasaron hace tantos años. Quizá es una especie de armadura que repele el dolor la que para protegerme ha esparcido tierra sobre mis recuerdos, ahora borrosos. Y es chistoso y contradictorio, porque se supone que soy una persona con buena memoria. Pero las cosas, a pesar de no quererlo, se van olvidando, y como ya he escrito alguna vez, no sé por qué recordamos ciertas cosas y otras se pierden en nuestra cabeza, o si será que el alcohol realmente va matando las neuronas y demeritando los recuerdos, hasta borrarlos. O es solamente el implacable tiempo.

No lo sé. Pero el dolor sí ha quedado.