viernes, 13 de mayo de 2016

Dos amigos


Estos últimos días –ésta última semana– han sido especiales. Recuperé (nunca se fueron del todo) a dos queridos amigos. A uno lo creía muerto, lo maté en mi imaginación. Por fortuna no fui ave de mal agüero. El otro reapareció después de muchos meses sin tener noticias suyas. Uno es maduro y el otro joven, uno español, de Jaen; el otro colombiano, de Medellín, o eso creo. A ambos los conocí en los primeros meses de esta aventura del blog; Diego, el colombiano, fue una de las primeras personas que me dejó un comentario generoso y quien le cambió la cara a mi espacio virtual con gran gentileza, algunos lo recordarán. Ildefonso, el español, se convirtió en mi mejor amigo virtual en una amistad tan real que cuando lo creí muerto le lloré más que a personas de mi familia.

Dos buenos amigos. Estoy muy contento de haberme reencontrado con ellos.


Ahhhh, y también llegué a 200 textos publicados. Juuaaaasssss.