jueves, 10 de mayo de 2018

Campeones

El tiempo pasa, siempre constante, incansable, dejando marcas por su paso. Conforme envejecemos nos parece que fuera más rápido, que hiciera ciertas travesuras para ser veloz en momentos que quisiéramos se entretuviera al dejar pasar los segundos. Pero don Tiempo no guarda rencores ni juega bromas. Es implacable. Trata igual a quien aprovechó sus días como a quien los desperdició.

Pasa, que hace meses me di cuenta que este año se cumplían veinte de que junto a mis compañeros beisboleros de la preparatoria, ganamos el campeonato de beisbol de la Universidad Autónoma del Estado de México. Nosotros, chamaquillos que preparatoria derrotamos a todas la facultades a las que nos enfrentamos, culminando con la victoria sobre el, creo que pentacampeón, Arquitectura, en un juegazo que terminó 2 - 0.

Esa es, debo decir, una de las grandes alegrías de mi vida. La gran victoria deportiva que puedo presumir con un brillo raro en mi mirada (eso creo, aunque igual y mis ojitos tristes ni siquiera cambian).

Aquí está la foto que salió en el periódico el Sol de Toluca (¡ah verdad!), que tengo en mi poder gracias  a que me la fui a robar de la hemeroteca del Centro Cultural Mexiquense. Pero ya que estoy hablando de alguno de los crimencillos de mi vida, debo decir que no creo que a nadie más le sirviera la página del periódico que sustraje. Salvo a alguno que quisiera cometer la misma fechoría.



De lo que me di cuenta hace menos tiempo, es de que hoy 10 de mayo, día en que en este país se celebra el día de la madre, también se cumplen veinte de que el glorioso equipo de nuestra ciudad fuera campeón después de 23 años de no hacerlo. En un partido emocionantísimo, que me hizo ver a mi equipo campeón por primera vez en mi entonces todavía corta vida. La primera de muchas hazañas del equipazo comandado por san José Saturnino Cardozo. Aquí debo confesar otro crimen que no me dejaron consumar: quería llamar a Gil, Gildardo Saturnino :D.

Así que hoy tengo dos motivos para brindar y recordar buenos momentos, sumados al tradicional por los seres más bellos que creó diosito.