lunes, 15 de agosto de 2016

Berridos olímpicos (crónicas olímpicas)


Después de ver algunas horas de transmisión de los juegos olímpicos puedo decir que el trabajo de narrador deportivo es el más sencillo del mundo. O dicho en otras palabras, la mayoría de los narradores que tenemos que ver en México son unos imbéciles sin la menor gracia o el conocimiento necesario para realizar un buen trabajo de crónica deportiva y aportarle algo al espectador.

Es tan risible, pero da coraje ver (más bien escuchar) cómo critican y juzgan el trabajo de los atletas, sobretodo cuando se nota inmediatamente que no saben un carajo, y que además, no tienen la experiencia para saber de qué están hablando porque nunca han competido en nada.

Estos narradorcillos igualmente cometen error tras error, pifia tras pifia, y en muchas ocasiones ni siquiera corrigen las estupideces que están diciendo.  También tienen apostados supuestos reporteros sin el menor tacto o inteligencia para hacer preguntas a los deportistas.

Así que creo muy profundamente que es el trabajo más sencillo del mundo. Criticar sin ton ni son y que te paguen: la gloria.