viernes, 22 de diciembre de 2017

de la gran búsqueda...


Pero, pese a todo, contra todo, y a pesar de todo, creo que lo que buscamos en esta vida es el amor. Porque así nos adoctrinaron y porque queremos querer a alguien que nos quiera. ¡Eureka! Quién, despojado de toda hipocresía y máscara podría decir que quiere estar solo. Que ese es su deseo. Queremos a alguien para al menos intercambiar las obviedades de todos los días, y aunque estemos viendo que va llegando le digamos preguntándole: ¿ya llegaste?, y ella responda con otro dato cualquiera que desenrolla el cordón de una intrascendente conversación llena de sentido y sigan llegando diálogos comunes de lugares más comunes; que si había mucho tráfico y todos manejan como enajenados, o que si mucho calor o demasiado frío y que quizá mas tarde llueva así que no olvidemos meter la ropa, y que esa playera que tanto te gusta ya está tan vieja que el día que no te lo imagines ya la he tirado, pero no te atrevas porque a pesar de las deshilachadas mangas me encanta y hay quienes la miran con asombro, es fantástica, no es asombro es lástima por lo vieja que está, y pensarán que no tienes para comprarte una playera. Y terminar en una risa cómplice o burlona, da lo mismo, es el mejor final, el mejor comienzo y el mejor todo. Y que alguien conozca todos tus tipos de risa es una maravilla no una exageración. Y las bromas de pedos nunca pasarán de moda a menos que seas el peor amargado posible, y en ese caso mejor mátate, sé coherente.