lunes, 12 de junio de 2017

mundo de "selfis"



No sé qué porcentaje de la población con redes sociales sea adicta a tomarse autorretratos –que para fines de que suene más cool llamaré selfis– pero es un buen porcentaje. De este número de personas adictas a la veneración de su rostro hay otro porcentaje, cada vez menor –porque eso no es cool–, que se toma fotos con sus hijos (tener hijos es lo no cool, no tomarse selfis), fotos en las que casi siempre los involucrados aparecen haciendo muecas y gestos que muestran una felicidad extrema.

Pienso –porque soy un malpensado– que esos niños serán, no muchos años después –porque se inauguran perfiles de facebook desde la temprana adolescencia o antes– muchísimo más adictos a mostrar su rostro todos los días de lo que fueron sus padres en sus días de mayor gloria selficera. Algo natural, pues lo heredaron y lo mamaron. Si tienen autorretratos desde que tenían pocas horas en el mundo.

Es lo más lógico.