viernes, 20 de abril de 2018

Buscan, ¿qué buscan?


Me costaba trabajo poder imaginar qué carajo es lo que la gente no deja de ver y de escribir en sus teléfonos celulares, por qué mierda no pueden despegar la vista de la pantalla del puto aparato por cinco segundos. Qué es tan valioso para no poder dejar de verlo. 

Veo imbéciles que no sueltan el mentado dispositivo ni para manejar, ni al caminar, bueno, que ni al cagar. Y esto último se vuelve un problema en una reunión familiar donde estos muchos ocupan el baño mucho más tiempo del necesario en ese afán por no despegarse de su vida en el ciberespacio, o encuentran el lugar ideal para teclear lejos de los ojos de su pareja.

En mi absoluta ingenuidad creía yo que los contactos que la gente tenía en Facebook eran las personas a las que uno conocía. La familia, los amigos de la escuela, del trabajo y toda esa gente que de alguna manera conoces. Comprobé que no. 

Ahora, incluso podría afirmar que el principal uso que se le da a esta red social es el ligue, la seducción y la búsqueda de sexo. Al parecer los hombres buscan con quien acostarse mientras las mujeres esperan que entre tanto idiota conectado aparezca ese ser especial que las va a querer a pesar de todas sus histerias. Quizá algunos hombres crean esto también pero mientras aparece la rara chica que nos crea especiales pues hay que coger que para eso somos hombres.

Qué tan vacía (de cariño, de amor, de compañía) tiene que estar una persona para buscar la interacción virtual con desconocidos. Qué tan necesitada puede estar un alma para soltarle al primero que se aparezca a comentar su cursi posteo, un antes valioso “amigo”, como si fuera el genérico de un hola. 

Será porque el mismo facebook te dice que cada contacto con el que cuentas es tu amigo.