lunes, 9 de abril de 2018

niñerías

Este soneto parte de un verso que le robé a mi compañera Jordana Amorós (quien por cierto escribe sonetos preciosos). Igual, con la mano de Morgana.


"Caprichos de obstinado adolescente"
de quien repite ciego un burdo credo
un niño acurrucado entre su miedo
y entre las telarañas de su mente.

El tiempo no ha curado una cagada
ha acumulado sólo decepciones
tantas risas calladas, frustraciones,
sendero con destino a la chingada.

Alza la vista, mierda, sí es posible,
no te rindas sin levantar los brazos
que el tiempo ya prepara la factura.

Consciente que tu esfuerzo tan risible
te va a dejar el alma hecha pedazos
tirado junto a toda la basura.