jueves, 2 de marzo de 2017

de ciertas golosinas



“Siempre se deja uno las golosinas preferidas para el final”, para degustarlas lentamente, sintiendo todo el sabor recorrernos la boca y los sentidos; igual hacemos algunos con otro tipo de comida, dejamos lo mejor al final para quedarnos con un sabor de boca que nos guste (aunque una vez me pasó que mi pareja de ese entonces se comiera eso que yo había apartado en el plato, lo tomó así sin avisar, pum, se lo comió ante mi estupefacción. Cuando le reproché lo que había hecho me dijo calmadísima, “pensé que no lo querías y por eso lo habías apartado”. Suele pasar.).

Esta frase viene de un diálogo con dos amigos a propósito de un texto sobre la vida, creo que sobre eso va. La cosa es que se guarda uno las mejores golosinas para comérselas luego, pero ¿y si ya no llegamos a ese luego? Pudiera cagarse de risa la vida a costillas nuestras cuando hemos dejado “eso” para un después que no ha llegado.

También puede pasar.