Luego de no ver a Gil por más de tres meses, estuvo con nosotros casi seis semanas seguidas. Ayer entró a clases y regresó con su mamá.
Mi corazón anda triste
hoy la casa está en silencio
tras semanas tan felices
lo resiento hasta en los huesos,
porque hoy extraño tu abrazo
apretarte aquí en mi pecho
hacerte algunas cosquillas
aunque se te salga un pedo.
Han sido días tan felices
tantas semanas sin peros
y aunque ya buscas tu espacio
también hubo muchos juegos,
intento darte batalla
no olvidarás el diez cero
ni las risas compartidas
los abrazos, los tequieros;
la complicidad tan simple
las películas que vemos.
Ni yo olvido la ternura
que me obsequiaste sincero
al contarte que la vida
me regaló un amor nuevo
una mujer muy hermosa

































